En entradas anteriores hablé de la importancia del trabajo colaborativo y, ahora profundizaré en una de las herramientas importantes para dicha técnica: los repositorios.
Un repositorio es una página web a la que se llega utilizando un navegador. Podemos entenderlo como un almacen donde se encuentran diversos materiales agrupados por temas con licencia para ser modificados y descargados, es decir, te dan la opción de utilizarlos según tus necesidades u objetivos. Gracias a ellos, en lo que hace referencia al trabajo colaborativo, podemos ver cómo con su utilización es posible obtener un crecimiento de los conocimientos.
Los repositorios contienen metadatos de dos tipos:
- Técnicos: nos dicen qué exigencias tiene ese material para poder ser descargado y llevar a cabo su correcto funcionamiento. ( capacidad de memoria, sistema operativo...)
- Didácticos/pedagógicos: te permite hacer una búsqueda sobre el tema que estás interesado aunque hemos de tener en cuenta que existen muchos modelos de trabajo y cada persona entiende las cosas de una manera. Por lo tanto, cada uno puede utilizar el material para explicar un tema diferente en edades también diferentes.
Estos metadatos no son páginas web sino que son documentos (la página web es la del repositorio).
En cuanto a los problemas que podemos encontrar en el uso de los repositorios:
- Se trata de materiales en partes pequeñas, es decir, su utilidad se encuentra reducida porque no tendremos la información suficiente para trabajar temarios completos, es decir, no se dispone de material listo para usar sino que es necesaria una adaptación.
- Tenemos la información pero no podemos estar seguros de su calidad ya que puede que no sepamos de donde procede.
- Los recursos y materiales quedan obsoletos y puede que no nos demos cuenta.
Para profundizar un poco más, en el siguiente vídeo podemos encontrar otras definiciones de repositorio y sus tipos.
BIBLIOGRAFÍA
No hay comentarios:
Publicar un comentario